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lunes, 24 de marzo de 2008

24 de Marzo

Música de fonde: Silvio Rodríguez
Escenario: entrada Norte de la Facultad de Humanidades (en el Meteorito).
Parecía un día cualquiera, hasta que entré a la facu. Lo primero que vi fue la radio improvisada a mi izquierda, y luego el afiche... ese afiche largo y rojo con fotos de gente desaparecida. Gente que nunca en mi vida conocí; imágenes de personas comunes, igual que yo, todas en blanco y negro. Entonces empiezo a observar detenidamente a mi alrededor, y me empieza a subir un escalofrío por todo el cuerpo, se me pone la piel de gallina y los recuerdos aparecen como flashes. Todo lo que mi mamá me había contado se me venía a la mente; un monton de imágenes se mezclaban en mi cabeza y de pronto... PLAF! La realidad se hace presente. Miraba cómo la gente que pasaba por ahí ni siquiera se detenía a mirar los afiches. Y yo me sentía inmóvil. Un montón de cosas que se me cruzaban por la cabeza, y un puñado de sentimientos encontrados me dejaban de piedra. Podría decirse que nunca viví la dictadura y sus consecuencias tan de cerca como aquél lunes.
Y seguía mirando el afiche con esas fotos que parecían compañeros caminando por los pasillos de la facu. Algunos apurados, otros perdidos (sobre todo los "nuevos", como yo), otros tomando mate (con 40°C a la sombra). Esos rostros se mezclaban con la multitud. Pero entonces me doy cuenta que ya no están acá; ellos no tuvieron la oportunidad de seguir en la facu, no tuvieron la suerte de seguir estudiando lo que tanto les apasionaba, no pudieron ver sus ideales realizados.
Entonces una sensación de tristeza me invadió todo el cuerpo y me di cuenta que esas personas, inmortalizadas en fotografías en blanco y negro, son las responsables de que esté hoy acá. Ellos pelearon por sus ideales y defendieron su libertad (nuestra libertad) hasta el último segund de vida. Gracias a ellos hoy estoy acá para decirles (donde quiera que estén) que su lucha y su muerte NO fueron en vano. Gracias a ellos estamos TODOS hoy acá para decir... NUNCA MÁS!

24/03/2006
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Esto es algo q escribí hace dos años, cuando empecé a curzar la carrera de Filosofía, una semana después del 1° día de clase. Lo publicaron en un afiche de "libre expresión" q estuvo unas cuantas semanas colgado en el Hall del Meteorito. Y hoy sentí la necesidad de publicarlo acá, con el único motido de expresar lo que sentí ese día, como lo sigo sintiendo cada 24 de Marzo.
Y para terminar les dejo esta canción de Rubén Blades:
Desapariciones
Que alguien me diga si ha visto a mi esposo,
preguntaba la doña,
se llama Ernesto y tiene cuarenta años,
trabajaba de peón en un negocio de autos,
llevaba camisa oscura y pantalón claro,
salió de noche y no ha regresado
y no se ya qué pensar pues esto antes no me había pasado.

Llevo tres días buscando a mi hermana,
se llama Altagracia igual que la abuela,
salió del trabajo para la escuela,
tenía puestos jeans y una camisa blanca,
no ha sido el novio, el tipo está en su casa,
no saben de ella en la policía ni en el hospital.
Que alguien me diga si ha visto a mi hijo,
es estudiante de medicina,
se llama Agustín y es un buen muchacho,
es a veces terco cuando opina,
lo han detenido, no sé qué fuerza,
pantalón blanco camisa a rayas,
pasó ante ayer.
Clara Quiñones se llama mi madre,
ella es un alma de Dios y no se mete con nadie,
se la han llevado de testigo
por un asunto que es nada más conmigo
y yo fui a entregarme hoy por la tarde
y ahora vi que no saben quién se la llevó del cuartel.

Anoche escuché varias explosiones,
tiros de escopeta y de revólver,
autos acelerados, frenos, gritos,
ecos de botas en la calle,
toques de puerta, quejas por dioses, platos rotos,
estaban dando la telenovela, por eso nadiemiró pa´fuera.
Adónde van los desaparecidos,
busca en el agua y en los matorrales
y por qué es que desaparecen,
porque no todos somos iguales
y cuándo vuelve el desaparecido
cada vez que lo trae el pensamiento,
cómo se llama al desaparecido,
con la emoción apretando por dentro.

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